PRENSA
Noviazgos Violentos
Son el origen de un vínculo de maltrato que se acentúa en el matrimonio
Noviazgos violentos: el 20%
termina
en agresión sexual
Por NATALIA MUÑIZ para Diario Popular 31/01/2010
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Los noviazgos violentos son una forma más de violencia de género, que pisotea los derechos de las adolescentes, limita su libertad, golpea en el cuerpo y en el alma, transforma el amor en miedo, carga culpas, arranca llantos y se tapa con silencios.
Las estadísticas demuestran que más del 50 por ciento de los matrimonios y concubinatos con relaciones violentas comenzaron con ésta durante el noviazgo: con controles sobre las amistades, actividades y proyectos, celos, burlas a la forma de vestir y hablar, insultos, empujones, pellizcos, tironeos de pelo, golpes. Incluso, en más del 20 por ciento de los casos la violencia termina en agresión sexual.
“Durante mucho tiempo se creyó que esta clase de violencia comenzaba en el matrimonio, en la luna de miel, con el primer embarazo, porque no se conocía a fondo el fenómeno de la violencia contra la mujer. Pero, en realidad, ése era el primer momento en que la mujer tenía registro de lo que le estaba pasando”, señaló la psicóloga social Sandra Barilari.
En declaraciones a este diario, la profesional, integrante del Equipo de Capacitación en el Abordaje de Problemáticas Sociales (ECAPSocial), señaló que cuando se empezó a trabajar más el tema de violencia de género y se comenzaron a escuchar los testimonios de mujeres en recuperación, se detectó que “la violencia venía de antes, desde el noviazgo, pero se relativizaba porque no había un vínculo de dependencia, no había convivencia”.
Sin distinción
La agresión en un noviazgo se da de la misma forma que en una pareja que convive: violencia psicológica, física y sexual. Lo sufren adolescentes de entre 14 y 25 años, de cualquier nivel social, económico y educativo.
“No es privativo tener más o menos dinero, educación, información, ni tener más accesibilidad a la información porque la violencia de género es un problema social -señaló Barilari- y las personas involucradas no suelen detectarlo. En muchos casos, las parejas más jóvenes siguen atravesadas por un modelo de relacionarse violento y repiten ese fenómeno. La violencia es una forma aprehendida, por eso las chicas no tienen registro que eso que le pasa es maltrato; ni el chico se da cuenta que la está violentando”.
En este marco, la psicóloga social indicó que, en general, ambos jóvenes o alguno “viene de familias donde el modo de relacionarse y en que se resolvían las diferencias era con violencia”. Aunque también hay casos donde la chica no proviene de una familia con esas características, pero no registra que eligió a un varón que tiene ese modo.
Algunas chicas, también
Si bien la mayoría de los casos de violencia de género se da de un varón contra una mujer, Barilari destacó que en los últimos tiempos se detectaron casos de chicas que controlan excesivamente a sus novios, ejerciendo “violencia psicológica”, “una situación que antes no ocurría de ningún modo”.
No obstante insistió que estos casos son los menos y tampoco se realiza de la misma forma ni con la misma violencia y “nunca influye tanto sobre la víctima”, como sí ocurre cuando la agresión es ejercida por un muchacho contra una chica, y basta recordar que el número de femicidios en el país “sigue siendo elevado”.
Las madres y abuelas
Por su parte, la titular de la Dirección de la Mujer del Gobierno porteño, Guadalupe Tagliaferri, señaló que las chicas involucradas en una relación violenta “no suelen darse cuenta de ello, y quienes se dan cuenta de los primeros indicios son las madres o las abuelas” y solicitan ayuda.
“La mamá o la abuela comienzan a detectar ciertos cambios en la hija o la nieta. Por ejemplo: María antes era amiga de un montón de chicas, usaba pollera corta, le gustaba salir, tenía proyectos, y de repente, al estar de novia, se quedó sin amigas, no sale sola, el chico la acompaña a todas partes, la pasa a buscar por el colegio, le revisa el celular, la pellizca si mira a otro chico porque se pone celoso, le tira del pelo. Y María no tiene la posibilidad de desarrollarse como María, como ella quiere, con sus gustos e iniciativas”, alertó.
La funcionaria destacó que si bien esta clase de violencia “es la misma que sufren las mujeres adultas, cuando una tiene 14, 15 años y es el primer o uno de los primeros novios, una piensa que la relación de pareja es eso, que para ser una buena novia no puede usar minifaldas, pensar de manera distinta al varón, tu novio te puede cortar los amigos, las salidas. Así se comienza, y se termina en situaciones violentas, con golpes y abusos, porque en muchos casos las chicas tienen su primera relación forzada, sin poder ejercer plenamente su elección sexual, sino que un día la lleva a un lugar distinto, la apura, la fuerza, le dice que si no tiene relaciones con él la va a dejar”.
Los novios
La Dirección de la Mujer porteña desarrolla el programa Noviazgos Violentos, donde se llevan adelante campañas de concientización y se ayuda a las chicas, a las familias y a los jóvenes violentos para revertir esa conducta aprehendida.
“También trabajamos con los novios violentos, porque ellos aprendieron culturalmente a relacionarse de esa forma. Trabajamos para que desaprendan esa forma de relacionarse y evitar que en el futuro sean hombres violentos, más fuertes y más terribles”.
Según datos del área: el 50 por ciento de las parejas con problemas de violencia comenzaron con ésta durante el noviazgo; el 97 por ciento de los casos la violencia es ejercida por un varón contra una chica; en el 50 por ciento de los casos, la mamá de la víctima es la primera persona que pide ayuda; el 50 por ciento de los casos, la víctima está estudiando el secundario y no tiene hijos/as; y en el período 2008-2009, 346 adolescentes estuvieron en proceso de recuperación.
“PUEDE LLEGAR A SER FATAL”
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“La violencia no es una enfermedad, sino que son conductas aprehendidas previas a la formación de la pareja, es decir que las personas no se convierten en violentas de un día para el otro, ni cambian por la voluntad, las promesas y las declaraciones de buenas intenciones. Existen actitudes que detectadas con tiempo pueden evitar situaciones de riesgo. La violencia ejercida en los noviazgos, al igual que en la adultez, puede ser fatal”, explicó la psicóloga Carolina Busquier, del Consejo Nacional de la Mujer.
Patrón de conducta
Al respecto indicó que los noviazgos violentos tienen un patrón de conducta “controladora, abusiva y agresiva que el varón utiliza para obtener el poder físico y el control psicológico” de su pareja.
“Hay muchas prácticas y modos que tienen los chicos para relacionarse con las chicas que configuran violencia hacia ellas -señaló-. Estas prácticas pasan desapercibidas o se las interpreta como juegos o expresiones de afecto. Pero la repetición de este tipo de comportamientos es la característica de una relación violencia que naturaliza, invisibiliza y perpetúa modos violentos de vincularse que serán reproducidos en la futura vida adulta, tanto de las víctimas como de los agresores”.
Los indicadores
En este marco, Busquier indicó que las conductas violentas que se presentan “más de lo pensado” entre las y los adolescentes son “empujones, tirones de pelo, cachetadas, burlas, insultos”.
Asimismo, remarcó que el maltrato emocional “es más frecuente” de lo que se cree y sus indicadores habituales son “amenazas de terminar la relación, acusaciones, descalificaciones y celos excesivos”. Incluso señaló que muchas adolescentes “identifican esas conductas como indicadores de cariño”, y no lo son.
Advierten que se naturalizó la violencia en los jóvenes
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La directora de la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM), Mabel Bianco, advirtió que “hay una naturalización de la violencia en los/as jóvenes”.
“Antes decíamos que los jóvenes vieron esas conductas en sus casas, pero hoy notamos que tanto los varones como las chicas tienen naturalizada la violencia. Incluso las chicas también ejercen violencia entre ellas y con los muchachos, pero ahí pierden”, manifestó.
Asimismo, la médica y defensora de los derechos de la mujer destacó que “se está viendo mucha violencia vinculada a la actividad sexual, al erotismo, aceptando que por ahí hay cosas de placer, cuando no es así”.
Educación sexual
Respecto a la importancia de enseñar educación sexual en las escuelas, Bianco remarcó: “Se sigue dando vueltas con el tema, se siguen poniendo trabas, cuando con la educación sexual se podrían evitarse muchas situaciones, muchos abusos. Muchos piensan que en educación sexual se habla de la genitalidad o se está promoviendo la promiscuidad y las relaciones sexuales. Y, cuando hablamos de educación sexual, se habla sobre el conocimiento del propio cuerpo, de los límites, del respeto a la decisión de uno/a y del otro/a, de la voluntad y el deseo de uno/a y del otro/a, y que cuando uno/a dice ‘no’ es ‘no’”.
¿A DÓNDE RECURRIR?
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Atención especializada, las 24 horas, los 365 días del año:
- Dirección de la Mujer del Gobierno de la Ciudad: 0800-666-8537.
- Programa de Atención a Mujeres Víctimas de Violencia (AVM), Secretaría de Derechos Humanos del Gobierno de la provincia de Buenos Aires: 911 o 0800-555-0137.
- Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de la Nación: 4370-4600, internos 4510 al 4513.
ESTADÍSTICAS
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- Una de cada 3 estudiantes universitarias reporta violencia en el noviazgo (OMS, 1998).
- La violencia en el noviazgo afecta tanto a las mujeres como a los hombres; sin embargo, las mujeres sufren las agresiones más severas (Fuertes, 2006).
- La violencia en la relación de pareja afecta al 80 por ciento de las mujeres y al 11 por ciento de los hombres (Santiago, 2000).
- El 50 por ciento de las parejas con relaciones violentas tuvieron noviazgos violentos y aún así se casaron (Navarro, 1992).
- El 62 por ciento de los/as estudiantes que acuden a terapia de pareja reportan relaciones violentas (Documento interno DAES, 2006).
Fuente: “Hacia una prevención de noviazgos violentos”, de Sandra Barilari.
En Internet: www.sandrabarilari.blogspot.com
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